Con un despliegue de seguridad sin precedentes, las autoridades de Estados Unidos se preparan para la toma de posesión de Donald J. Trump, programada para el próximo 20 de enero.
Los organismos encargados del operativo han advertido sobre la posibilidad de ataques individuales, conocidos como ālobos solitariosā, durante este evento de alta relevancia nacional, por lo que se ha decido tomar medidas adicionales para garantizar la seguridad de los presentes.
El agente especial del Servicio Secreto en Washington, Matt McCool, destacó en una rueda de prensa que el entorno actual representa āun ambiente de mayor amenazaā en comparación con la investidura de Joe Biden en 2021, que tuvo lugar en medio de las restricciones de la pandemia.
āConfiamos al 100% en que el plan diseƱado garantizarĆ” la seguridad del pĆŗblico y de las autoridadesā, afirmó McCool.
Clasificado como un evento de seguridad nacional especial, la ceremonia contarÔ con la participación de 25.000 agentes y efectivos de la Guardia Nacional. AdemÔs, se han instalado mÔs de 30 millas de vallas anti-escalada alrededor de la Explanada Nacional y el Capitolio para reforzar las medidas de protección.
McCool también informó que se implementarÔn controles de seguridad en los puntos de acceso designados, junto con restricciones de vuelo sobre la capital.
āTodos los asistentes serĆ”n sometidos a inspecciones de seguridad rigurosasā, indicó, agregando que se espera una multitud de cientos de miles de personas, ademĆ”s de la presencia de importantes figuras polĆticas.
La jefa de PolicĆa de Washington D.C., Pamela Smith, confirmó que todo el cuerpo policial local estarĆ” en servicio, complementado por 4.000 agentes adicionales provenientes de distintas partes del paĆs. A esto se suman 7.800 miembros de la Guardia Nacional que apoyarĆ”n las actividades inaugurales.
āNo toleraremos ningĆŗn tipo de violencia. Queremos que la gente disfrute de nuestra ciudad, pero quienes infrinjan la ley enfrentarĆ”n las consecuenciasā, advirtió Smith.
Por su parte, la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, subrayó que las medidas de seguridad se extenderÔn mÔs allÔ de la ceremonia, con patrullas visibles, barreras adicionales y cierres de carreteras en el centro de la ciudad.
āEl impacto de la inauguración se concentrarĆ” principalmente en el National Mall, el Capitolio y Union Stationā, explicó Bowser.
Entre las mayores preocupaciones estĆ” la posibilidad de ataques individuales. El jefe de la PolicĆa del Capitolio, Tom Manger, advirtió que los Ā«lobos solitariosĀ» representan la principal amenaza.
āLa amenaza de un lobo solitario sigue siendo nuestra mayor preocupación y justifica el estado de alerta mĆ”ximaā, seƱaló.
En los Ćŗltimos dĆas, incidentes como el intento de ingreso al Capitolio de una persona armada con cuchillos y otro individuo que trató de incendiar un vehĆculo han elevado la alerta. Estos episodios, sumados a los intentos de asesinato de Trump durante su campaƱa y al ataque masivo en Nueva Orleans durante el aƱo nuevo, han reforzado la necesidad de medidas estrictas.
David Sundberg, subdirector del FBI en Washington, explicó que el operativo cuenta con dos centros de mando principales: uno en la oficina local del FBI y otro en su sede central.
āActualmente no estamos rastreando amenazas especĆficas o creĆbles hacia la ceremonia inaugural, pero instamos al pĆŗblico a mantenerse alertaā, dijo Sundberg.
El sistema de transporte también estarÔ bajo estricta supervisión, según el director general del Metro, Randy Clarke. MÔs de 900 agentes de seguridad se encargarÔn de monitorear el servicio, que operarÔ desde las 4 a.m. para manejar el flujo de asistentes.
El presidente republicano asumirĆ” su cargo al mediodĆa del lunes en la escalinata del Capitolio, rodeado de autoridades y frente a una multitud que se congregarĆ” en la Explanada Nacional.