China apoyará a Cuba tras sanciones de EEUU, pero no ofrece petróleo
Pese al discurso de las autoridades chinas, la ayuda no incluye medidas concretas para enfrentar la crisis energética
China salió el jueves en defensa política de Cuba tras la nueva ronda de sanciones anunciada por Estados Unidos contra estructuras económicas vinculadas al régimen castrista, en aplicación de la orden ejecutiva firmada por Donald J. Trump el pasado 1 de mayo.
Pekín rechazó las medidas de Washington y exigió el fin del embargo, aunque no anunció ayuda material para aliviar la crisis que golpea a la Isla.
La postura fue comunicada por Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, y difundida en X por el embajador chino en La Habana, Hua Xin.
El funcionario pidió a Estados Unidos poner fin “de inmediato” al embargo, las sanciones y cualquier mecanismo de presión contra el gobierno cubano.
Lin sostuvo que las acciones estadounidenses afectan los derechos del pueblo cubano “a la supervivencia y el desarrollo” y contradicen principios básicos de las relaciones internacionales. También afirmó que China respalda a La Habana en la defensa de su soberanía y seguridad nacional.
El mensaje reproduce la línea diplomática habitual de Pekín y La Habana frente a Washington. Ambos gobiernos presentan las sanciones como una injerencia externa, mientras evitan reconocer el peso de la represión interna, la falta de libertades y la gestión fallida del sistema comunista en el colapso económico cubano.
El 7 de mayo, @SpoxCHN_LinJian portavoz de @MFA_China reiteró el firme apoyo de #China a #Cuba, e instó a #EEUU a cesar de inmediato el bloqueo, las sanciones y la presión coercitiva contra Cuba. pic.twitter.com/XIQzA0n75M
— Hua Xin 华昕 (@EmbHuaXin) May 7, 2026
Apoyo chino no incluye combustible ni asistencia energética
Aunque China elevó el tono político, el respaldo anunciado no incluyó medidas concretas para enfrentar la emergencia que vive la población. No se reportaron envíos de combustible, asistencia energética de gran escala ni presencia militar china en territorio cubano.
En los últimos meses, una de las ayudas más visibles de Pekín ha sido la donación de arroz. Ese apoyo resulta limitado frente a los apagones, la escasez de combustibles, la inflación, el deterioro de los servicios básicos y la falta de alimentos que padecen millones de cubanos.
La declaración china ocurre mientras la administración Trump endurece su política contra entidades asociadas al aparato económico y represivo del régimen. Washington busca golpear fuentes de financiamiento controladas por la cúpula militar y política de la Isla.
GAESA y Moa Nickel bajo presión de Washington
El jueves 7 de mayo, el Departamento de Estado, dirigido por el cubanoamericano Marco Rubio, anunció sanciones contra Gaesa, el conglomerado empresarial bajo control militar, y contra Moa Nickel S.A., una compañía clave en la exportación de níquel y cobalto.
Según Axios, Rubio explicó que las nuevas medidas apuntan contra personas y entidades que sostienen la represión en Cuba o actúan contra los intereses de política exterior de Estados Unidos.
Para La Habana, el apoyo chino ofrece un poco de oxígeno diplomático. Para los cubanos, sin embargo, no resuelve la falta de electricidad, alimentos, combustible ni libertades bajo una dictadura que conserva el control económico mientras la población asume el costo de la crisis.



