El marine estadounidense Dahud Hanid Ortiz, acusado de asesinar a tres personas en España en 2016, entre ellas dos mujeres de origen cubano, fue condenado a 30 años en prisión luego de ser juzgado en Caracas, Venezuela.
De momento, el sujeto permanece recluido en un centro de extranjerĆa de Venezuela, y el juez que lleva el caso convocó a todas las partes a una vista el pasado martes, esto Ā para avanzar en el proceso y leer la sentencia.
La información fue confirmada a la agencia de noticias EFE por el abogado VĆctor Joel Salas, quien era el objetivo original del ataque de Dahud en 2016.
En diciembre, Salas aseguró que la FiscalĆa le habĆa perdido la pista al marine luego de que este faltara a la lectura de la sentencia y se organizara una supuesta expulsión a EspaƱa. Ahora, se sabe que el sujeto permanece bajo custodia en Venezuela.
En ese sentido, el abogado indicó a EFE que se encuentra mĆ”s tranquilo, pues en diciembre habĆa temido que Dahud Hanid Ortiz hubiera aprovechado la oportunidad para escapar hacia EspaƱa.
Crimen en 2016
De acuerdo con la prensa local, el incidente se registró en Madrid el 22 de junio de 2016, cuando el marine arribó al despacho en el que laboraba Salas con la intención de acabar con su vida.
El hombre presuntamente querĆa matarlo por una aventura que Salas vivió con su esposa, sin embargo, al no encontrarlo, este acabó con la vida de las cubanas Elisa Consuegra y Maritza Osorio, y del ecuatoriano Pepe Castillo.
Tras cometer estos delitos, el sujeto escapó del lugar, no sin antes incendiar el despacho con los cuerpos de sus vĆctimas en el interior.
El asesino fue detenido en Venezuela en 2018, donde permaneció durante los últimos años pese a las peticiones de extradición hacia España, donde se cometió el delito.
Condena de Dahud Hanid Ortiz
El juicio en contra del marine estadounidense quedó concluso para sentencia desde marzo de 2023, pero fue hasta este martes 9 de enero que se dictó la condena de 30 aƱos en prisión, la pena mĆ”xima que pidió la fiscalĆa.
El tribunal se bajó en varias pruebas contundentes para llegar a la sentencia de 30 años, entre ellas grabaciones de seguridad que lo mostraban cerca de la escena del crimen en la fecha de los homicidios. De igual manera, se contó con el anÔlisis del teléfono móvil del acusado, el cual confirmó su presencia en España.