La Unión Cubapetróleo (CUPET) negó que esté vendiendo balitas de gas licuado u otros productos en dólares mediante canales digitales, tras detectar un presunto intento de estafa y suplantación de identidad de sus canales oficiales en redes sociales.
La aclaración fue emitida luego de que circularan ofertas en Facebook y WhatsApp bajo nombres vinculados fraudulentamente a la entidad estatal.
De acuerdo con el mensaje oficial, los espacios identificados usan el nombre “Cuba_Cupet” para ofertar gas licuado y otros productos en USD. También se creó un grupo de WhatsApp denominado “Gas_Licuado”, donde se emplea de manera fraudulenta la imagen de CUPET y la de su director general, Edrey Rocha González, para promover supuestas operaciones comerciales.
La empresa estatal aseguró que no tiene relación alguna con esos sitios, canales o grupos. Según CUPET, toda comunicación oficial se realiza exclusivamente mediante sus canales institucionales.
La advertencia busca frenar posibles pagos a terceros que se presentan como representantes de la entidad en medio de la escasez de gas licuado y otros productos básicos.
CUPET exhortó a la población a no realizar pagos ni compartir información personal en esos espacios digitales. También pidió verificar cualquier información a través de sus vías oficiales y denunciar los intentos de estafa ante las autoridades competentes.
El caso generó preocupación porque ocurre en medio de un proceso de dolarización de servicios en Cuba. Aunque CUPET negó la venta de gas licuado en dólares por esas vías, el hecho de que la oferta fraudulenta pareciera verosímil muestra el nivel de alarma social.
Muchos cubanos temen que el gas, indispensable para cocinar en miles de hogares, sea el próximo servicio básico en pasar al cobro en divisas.
La dolarización ya no se percibe como un fenómeno aislado. El régimen comunista la ha aplicado de forma gradual en sectores donde necesita captar moneda extranjera, mientras la mayoría de los trabajadores continúa cobrando salarios en pesos cubanos. Esa brecha golpea con más fuerza a quienes no reciben remesas ni tienen acceso estable a dólares.
Uno de los ejemplos de más impacto está en las telecomunicaciones. ETECSA limitó las recargas en pesos cubanos a 360 CUP en un período de 30 días para clientes prepago. Después de ese límite, varios servicios quedan condicionados a recargas desde el exterior o pagos en divisas, una decisión que amplió el malestar ciudadano por el encarecimiento del acceso a internet y telefonía móvil.
Otro sector impactado es el combustible. Desde el 2024 se crearon gasolineras que solo venden en dólares. El pasado 15 de mayo, los precios de venta de combustibles en divisas se ajustan según los costos reales de cada operación.
En la práctica, esto abre la puerta a precios diferenciados en dólares, calculados a partir de proveedor, flete, seguro y riesgos de importación, en un país con una profunda crisis energética.
La dolarización también se refleja en tiendas estatales de pago exclusivo en dólares, trámites administrativos en divisas y servicios vinculados al turismo.
Las autoridades permitieron aceptar efectivo en moneda extranjera en áreas estratégicas, mientras anunciaron cobros graduales en dólares para servicios portuarios y operaciones de importadores no estatales.
A esa situación se suma la suspensión de operaciones con Visa y Mastercard anunciada desde el 6 de junio de 2026, tras problemas relacionados con el procesamiento de pagos y sanciones.
Esas transacciones estaban vinculadas a Fincimex, brazo financiero de GAESA, el conglomerado militar que controla sectores clave como turismo, remesas y logística.
En el mercado informal, el dólar se cotizaba este 10 de junio de 2026 a 635 CUP por cada USD. Mientras tanto el Banco Central de Cuba sitúa su tasa del segmento III a 541 CUP.