La comunidad migrante en el estado de Florida se encuentra en medio de un complicado periodo debido a las estrictas polĆticas migratorias de la nueva administración de Donald J. Trump. La situación se ha tornado mĆ”s preocupante debido a varias denuncias sobre las condiciones que se experimentan en los centros de detención del territorio.
Esto se debe a un reportaje de The Associated Press que reveló las condiciones inhumanas en las que viven cientos de personas en el centro de detención Krome, ubicado en el condado Miami-Dade.
Krome, situado en los lĆmites de los Everglades, es el centro de detención de inmigrantes mĆ”s antiguo de Estados Unidos. Actualmente, alberga hasta 1.700 personas, casi el triple de su capacidad original de 600, lo que ha generado un ambiente de tensión tanto entre los detenidos como entre los guardias y trabajadores.
Denuncias por falta de agua, alimentos y atención médica
Entre las quejas mÔs graves recogidas por AP estÔn la falta de acceso a agua potable y alimentos suficientes, condiciones insalubres y negligencia médica sistemÔtica. Trabajadores del centro también han expresado sentirse inseguros debido al hacinamiento y la falta de recursos adecuados para manejar la situación.
Videos filtrados y difundidos en redes sociales muestran a detenidos durmiendo en el suelo, sin acceso a duchas, sin poder realizar llamadas y alimentĆ”ndose con simples sĆ”ndwiches de mantequilla de manĆ.
āEstamos prĆ”cticamente secuestradosā, denunció uno de los inmigrantes en las grabaciones.
En uno de los casos mĆ”s trĆ”gicos, Maksym Chernyak, inmigrante ucraniano, falleció tras pasar varios dĆas sin recibir atención mĆ©dica adecuada. SegĆŗn su esposa, la barrera del idioma impidió que pudiera comunicar su estado de salud antes de morir.
Cierre de oficinas de supervisión incrementa el riesgo de abusos
El gobierno estadounidense ha cerrado recientemente tres oficinas de supervisión del Departamento de Seguridad Nacional encargadas de investigar abusos en centros de detención como Krome.
Esta decisión ha provocado una ola de crĆticas de defensores de derechos humanos y legisladores, quienes advierten que sin vigilancia independiente, la situación podrĆa empeorar.
Aunque el informe de AP no especifica cuÔntos cubanos estÔn detenidos en Krome, la comunidad del exilio en Miami teme que numerosos afectados sean compatriotas. La preocupación crece ante la falta de información y el historial de abusos que ha marcado la historia de este centro.