EEUU busca eliminar la ciudadanía de Víctor Manuel Rocha, acusado de espionaje para Cuba
El gobierno de EEUU argumenta que Rocha, exembajador de Bolivia, nunca debió recibir la naturalización
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda civil en el Distrito Sur de Florida para quitar la ciudadanía estadounidense a Víctor Manuel Rocha, exembajador en Bolivia y espía confeso del régimen cubano, al sostener que ocultó durante décadas sus vínculos con La Habana para acceder y permanecer dentro del aparato diplomático de Washington.
Rocha, nacido en Bogotá en 1950 y naturalizado estadounidense en 1978, cumple una condena de 15 años de prisión tras declararse culpable en 2024. Las autoridades federales lo consideran uno de los agentes de Cuba más relevantes detectados dentro de Estados Unidos.
La demanda fue impulsada por fiscales federales en Florida. El gobierno de EEUU argumenta que Rocha nunca debió recibir la naturalización porque, según la acusación, ya colaboraba con La Habana desde 1973, cinco años antes de convertirse en ciudadano estadounidense.
El fiscal federal Jason Reding Quiñones afirmó que Rocha no actuó como un colaborador de bajo perfil, sino como un alto funcionario que admitió haber servido en secreto a la Cuba comunista durante décadas. Según dijo, el objetivo ahora es “terminar el trabajo”.
Quiñones agregó que una persona que trabajó de manera clandestina para el régimen cubano no debería mantener el privilegio de la ciudadanía estadounidense, aunque ya se encuentre cumpliendo una sentencia federal.
DOJ pushes to denaturalize ‘most prolific’ Cuban spy who served as US ambassador
🔗: https://t.co/ZA17ny7XWz pic.twitter.com/KUCN5Fivf2
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) May 8, 2026
Un exembajador señalado como agente de La Habana
Rocha ocupó puestos sensibles dentro de la diplomacia estadounidense. Fue embajador de EEUU en Bolivia a inicios de los años 2000 y también ejerció brevemente como encargado de negocios en Argentina durante la administración de Bill Clinton.
De acuerdo con la acusación, el régimen de La Habana le ordenó proyectar “una vida normal” y comportarse como una persona “de derecha” para no levantar sospechas. En una conversación con un agente encubierto, Rocha llegó a describir a Estados Unidos como “el enemigo”.
El Departamento de Justicia sostiene que el exdiplomático no cumplía los requisitos legales para naturalizarse. Entre los argumentos figuran presuntos actos ilícitos, falso testimonio durante su examen de ciudadanía, falta de apego a la Constitución y ausencia de disposición favorable hacia el orden político estadounidense.
¿Qué pasaría si pierde la ciudadanía estadounidense?
La desnaturalización es un proceso poco frecuente en EEUU, pero puede aplicarse cuando el gobierno demuestra que una persona obtuvo la ciudadanía mediante fraude u ocultamiento de información relevante.
Durante la primera administración de Donald J. Trump, estos casos aumentaron hasta un promedio de 42 procesos anuales, según un estudio de la profesora Irina Manta, de la Universidad Hofstra.
El fiscal adjunto Brett Shumate sostuvo que ningún agente de un adversario extranjero debería conservar el título de ciudadano estadounidense. También advirtió que quienes mientan durante el trámite migratorio enfrentarán “todo el peso” del Departamento de Justicia.
Si un tribunal acepta la demanda, Rocha perdería la ciudadanía obtenida en 1978 y pasaría a ser considerado extranjero ante la ley de EEUU. Eso abriría la puerta a un eventual proceso de deportación, aunque no de forma automática ni inmediata.
La expulsión podría evaluarse después de que cumpla su condena o cuando las autoridades migratorias actúen conforme a la ley. El país de destino dependería de su nacionalidad, sus documentos y de qué gobierno acepte recibirlo. Al haber nacido en Bogotá, no existe certeza de que fuera enviado a Cuba.



