La cadena espaƱola MeliĆ” Hotels International redujo drĆ”sticamente sus operaciones en Cuba durante el primer trimestre de 2026, en medio de la crisis energĆ©tica, la falta de combustible y la caĆda del turismo internacional que afecta a la isla.
La empresa cerró de manera gradual parte de sus hoteles y actualmente solo mantiene funcionando cerca de la mitad de sus instalaciones en el paĆs.
SegĆŗn un reporte de ABC, la compaƱĆa obtuvo apenas 3,3 millones de dólares en ganancias entre enero y marzo, una caĆda de 68% respecto al mismo perĆodo del aƱo anterior.
La propia hotelera reconoció que su actividad en Cuba quedó ācomprometida de forma significativaā por los problemas energĆ©ticos y las dificultades para garantizar operaciones normales.
MeliĆ” administra 34 hoteles en la isla con mĆ”s de 5.000 habitaciones. Sin embargo, al cierre de marzo solo seguĆa activa aproximadamente la mitad de esa capacidad.
En febrero ya habĆa anunciado el cierre temporal de tres instalaciones, pero la situación empeoró rĆ”pidamente por la falta de combustible y la reducción de vuelos internacionales.
La crisis energĆ©tica en Cuba se ha agravado durante los Ćŗltimos meses. La escasez de petróleo y las averĆas constantes en las termoelĆ©ctricas han golpeado todos los sectores de la economĆa, incluido el turismo, una de las principales fuentes de divisas para el gobierno.
La administración cubana ha intentado mantener operativos los polos turĆsticos incluso en medio de largos cortes elĆ©ctricos que afectan a la población.
Mientras muchas comunidades pasan horas sin electricidad ni agua, hoteles destinados a visitantes extranjeros reciben prioridad en combustible y servicios bƔsicos para evitar mƔs pƩrdidas en el sector.
Aun asĆ, la estrategia no ha logrado frenar la caĆda del turismo. La empresa espaƱola explicó que la falta de combustible de aviación provocó cancelaciones de vuelos directos hacia Cuba, incluso desde CanadĆ”, considerado el principal mercado emisor de turistas hacia la isla.
Como resultado, varios hoteles abiertos registraron una ocupación promedio de apenas 34,1% durante el primer trimestre, en pleno periodo vacacional de primavera.
La disminución de visitantes extranjeros también obligó a cambiar el perfil de los clientes. MeliÔ reconoció que muchos de los hoteles que continúan operando dependen ahora del turismo nacional.
Sin embargo, ese mercado no genera ingresos suficientes para compensar la baja llegada de viajeros internacionales.
El desplome del turismo ocurre ademĆ”s en medio de sanciones y presiones económicas impulsadas por la administración de Donald Trump contra Cuba y paĆses que suministran petróleo a la isla.
Las restricciones sobre combustible han complicado todavĆa mĆ”s la situación energĆ©tica y el funcionamiento del transporte aĆ©reo.
La compaƱĆa espaƱola seƱaló que el futuro de sus operaciones en Cuba dependerĆ” de una recuperación del suministro energĆ©tico y de una eventual normalización de las actividades turĆsticas.
Mientras tanto, mantiene una estrategia de ācompactaciónā, concentrando la actividad en menos hoteles para reducir costos.
Pese al deterioro de su negocio en Cuba, MeliĆ” informó que sus ingresos globales crecieron gracias a otros destinos en Europa, EspaƱa y el Caribe. Sin embargo, la isla sigue siendo uno de los mercados con mĆ”s incertidumbre para la empresa debido a la crisis económica y energĆ©tica que atraviesa el paĆs.