La minera canadiense Sherritt International Corporation firmó el lunes 15 de junio de 2026 un acuerdo de exclusividad con la firma privada estadounidense Gillon Capital para avanzar en la posible venta de acciones relacionadas con sus operaciones mineras en Cuba, en medio de complejidades legales, regulatorias y de sanciones de Estados Unidos.
La operación involucra activos de níquel y cobalto en Moa, Holguín, un sector estratégico para el régimen cubano y bajo creciente escrutinio internacional.
El acuerdo establece un periodo de 120 días de negociaciones exclusivas entre Sherritt y Gillon Capital. Ese plazo permitirá a ambas partes completar sus revisiones de diligencia debida y negociar un acuerdo definitivo sobre la colocación privada, según informó la empresa canadiense en una nota corporativa divulgada desde Toronto.
Sherritt había anunciado el 20 de mayo que Gillon Capital, una firma vinculada a Ray Washburne, exasesor y aliado político de Donald Trump, podría comprar sus acciones del negocio cubano. La compañía canadiense, durante años el mayor inversionista extranjero individual en Cuba, abandonó sus negocios conjuntos con el régimen, pero conserva acciones sobre sus minas en la isla.
La minera explicó que ambas partes ya contrataron asesores financieros, jurídicos y de otro tipo. El objetivo es manejar las complejidades legales, comerciales y regulatorias detectadas durante el proceso, incluidas las derivadas de las operaciones de Sherritt en Cuba y del entorno sancionador estadounidense.
El comunicado precisa que las partes continúan colaborando con autoridades gubernamentales, reguladores y otros actores interesados. Sin embargo, no menciona si La Habana participa en las conversaciones, pese a que el régimen cubano posee la otra mitad de las acciones de Moa Nickel, la empresa conjunta vinculada a las operaciones en Holguín.
Según el contenido difundido por medios como Bloomberg, Gillon Capital está vinculada a un exasesor de Donald Trump, un dato relevante por el peso de las sanciones estadounidenses en cualquier operación relacionada con Cuba.
Gillon Capital pertenece a Ray Washburne, empresario estadounidense con relación directa con Trump y su entorno político. Washburne fue nombrado por Trump en 2017 para dirigir la Overseas Private Investment Corporation, integró el Consejo Asesor de Inteligencia de la Presidencia y fue vicepresidente del Trump Victory Committee en 2016.
Además, Washburne ha sido identificado como un importante recaudador de fondos republicano cercano al trumpismo.
La transacción no se presenta como una compra minera convencional. El punto central está en la capacidad de manejar un escenario regulatorio complejo, donde confluyen intereses económicos, sanciones de Washington y activos asociados a sectores estratégicos del régimen cubano. En ese contexto, la relación política de Washburne con el entorno de Trump adquiere relevancia.
Sherritt ha operado en Cuba durante más de tres décadas en negocios de níquel, cobalto y generación eléctrica. Sus actividades han sido relevantes para la economía estatal cubana, especialmente en Moa, una de las zonas más importantes para la producción minera del país. La operación ocurre después de que Estados Unidos sancionara a Moa Nickel por beneficiar al conglomerado militar GAESA.
La colocación privada está sujeta a la firma de documentación definitiva, al cumplimiento de condiciones habituales y a la aprobación de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. También requiere autorizaciones regulatorias, incluida la aprobación de la Bolsa de Valores de Toronto.
Sherritt advirtió que no hay garantía de que las complejidades identificadas se resuelvan en términos satisfactorios, ni de que la operación se complete a tiempo o bajo las condiciones descritas.
La empresa también informó el nombramiento de Tabrez Khan como consejero independiente, con experiencia en fusiones, adquisiciones, asesoría financiera, reestructuraciones y transacciones globales.