La OMS activa su máxima alerta por brote de ébola en el Congo y Uganda
De acuerdo con las autoridades, se han registrado 88 muertes relacionadas con el brote
La Organización Mundial de la Salud declaró el 17 de mayo una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por un brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda, tras la confirmación de contagios, muertes y señales de propagación transfronteriza en África central.
La decisión fue anunciada por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, luego de evaluar la evolución del brote en la provincia de Ituri, en el noreste congoleño, y los casos detectados en Kampala, capital de Uganda.
Los datos más recientes citados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos reportan 10 casos confirmados, 336 sospechosos y 88 muertes en la República Democrática del Congo.
Uganda registra 2 casos confirmados, incluido 1 fallecimiento. Las cifras pueden variar a medida que avancen las investigaciones epidemiológicas.
La OMS indicó que la emergencia no cumple, por ahora, los criterios para ser considerada una pandemia. Sin embargo, la agencia advirtió que el brote podría ser mayor de lo detectado, debido a muertes comunitarias sin explicación, una alta positividad inicial en las muestras y fallas en el rastreo de contactos.
After having consulted the #DRC and #Uganda where the #Ebola disease caused by Bundibugyo virus is known to be currently occurring, I determine that the epidemic constitutes a public health emergency of international concern (PHEIC), as defined in the provisions of IHR.
My full… pic.twitter.com/zhYVEyxSI8
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) May 17, 2026
Una cepa sin vacuna aprobada
El brote está vinculado al virus Bundibugyo, una variante poco frecuente del ébola. La OMS recordó que, a diferencia de la cepa Zaire, no existen vacunas autorizadas ni tratamientos específicos contra esta variante, aunque la atención médica temprana puede salvar vidas.
La enfermedad no se transmite por el aire. El contagio ocurre por contacto directo con sangre, secreciones, órganos, fluidos corporales de personas infectadas o superficies contaminadas.
También puede propagarse durante entierros inseguros y en centros sanitarios con medidas deficientes de control de infecciones.
El periodo de incubación oscila entre 2 y 21 días. Los síntomas iniciales suelen incluir fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza y molestias de garganta. Luego pueden aparecer vómitos, diarrea, daño orgánico y manifestaciones hemorrágicas.
Medidas urgentes
Las primeras señales del brote surgieron en Mongbwalu, una zona minera de alto tránsito en Ituri. Desde allí se detectaron casos en Rwampara y Bunia, mientras las autoridades investigan posibles cadenas de transmisión en otras áreas.
La cercanía de Ituri con Uganda y Sudán del Sur aumenta el riesgo de expansión regional. A ello se suman la movilidad de la población, la inseguridad, la crisis humanitaria y la existencia de redes sanitarias informales.
La OMS no recomienda restricciones al comercio ni a los viajes internacionales. En cambio, pidió reforzar la vigilancia, los laboratorios, el aislamiento de casos, el rastreo de contactos, los entierros seguros y la participación comunitaria.
Para los cubanos en el exterior, la alerta resulta relevante por el impacto global de las emergencias sanitarias y por los controles que algunos países pueden activar ante brotes de alto riesgo.

