La suspensión de vuelos hacia Cuba dejó sin ingresos a unos 300.000 trabajadores del turismo en la Isla, luego de que aerolĆneas y operadores internacionales cancelaran rutas por la falta de combustible para repostar aviones.
La crisis afecta a hoteles, restaurantes, bares, transportistas, guĆas y negocios privados, en medio del colapso económico que golpea al paĆs.
Según un reporte del diario britÔnico The Guardian, el impacto alcanza a uno de los sectores que durante años aportó divisas al régimen cubano.
La falta de combustible impidió mantener operaciones aĆ©reas regulares desde mercados clave, lo que obligó a compaƱĆas y agencias de viajes a suspender paquetes vacacionales hacia la Isla.
La caĆda se refleja en los propios datos oficiales. En 2018, Cuba recibió cerca de 5 millones de visitantes, una cifra que colocó al turismo entre las principales fuentes de ingresos del gobierno. Sin embargo, en marzo de 2026 solo entraron 35.561 viajeros, de acuerdo con la Oficina Nacional de EstadĆstica e Información.
El consultor Jim Hepple, de la firma Tourism Analytics, señaló que el número real de turistas de ocio pudo ser menor.
Su cƔlculo apunta a que solo entre 20.000 y 25.000 personas viajaron por placer, ya que una parte de los registros corresponde a cubanos residentes en el exterior que regresaron para ver a sus familiares.
Cuba pierde turistas de CanadƔ, EspaƱa y Rusia
La comparación con el aƱo anterior muestra la magnitud del desplome. En marzo de 2025, la Isla habrĆa recibido entre 170.000 y 180.000 turistas de ocio, segĆŗn la misma fuente. La diferencia confirma el deterioro acelerado de un mercado que sostenĆa empleos, salarios y pequeƱos negocios.
El golpe mÔs fuerte llegó con la salida de rutas procedentes de CanadÔ, España y Rusia, tres mercados relevantes para el turismo cubano. La imposibilidad de garantizar combustible para las aeronaves terminó por aislar aún mÔs al sector, ya afectado por apagones, inflación, escasez y falta de liquidez.
La partida de los Ćŗltimos vuelos en febrero dejó una escena crĆtica para muchos trabajadores. Algunos visitantes relataron que empleados hoteleros lloraban al despedirlos, conscientes de que la cancelación de rutas significaba quedarse sin propinas, salarios y sustento para sus hogares.
Trabajadores y negocios privados, los mƔs afectados
El daƱo no se limita a los hoteles administrados por el Estado. TambiĆ©n golpea a arrendadores privados, taxistas, dueƱos de paladares, bares, guĆas locales y pequeƱos emprendimientos que dependen del flujo de visitantes extranjeros.
Desde la apertura turĆstica de los aƱos noventa, Cuba convirtió esta industria en una vĆa esencial para captar divisas. Aunque Estados Unidos mantuvo restricciones para sus ciudadanos, la Isla logró atraer durante dĆ©cadas a europeos, canadienses, latinoamericanos y cubanos emigrados.
Ahora, esa estructura queda sin oxĆgeno económico. El rĆ©gimen pierde ingresos en una de sus Ć”reas mĆ”s rentables, pero el costo inmediato recae sobre los trabajadores.
Para miles de familias, el turismo era una de las pocas formas de acceder a moneda dura en un paĆs marcado por salarios devaluados y una crisis que el gobierno no logra contener.