Durante el primer mes de gobierno de Donald J. Trump se registraron 37.660 deportaciones, de acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés). Esta cifra, aunque suene cuantiosa, contrasta notablemente con el promedio mensual de 57.000 expulsiones que se alcanzó en el último año de la gestión de Joe Biden.
De acuerdo con Reuters, altos funcionarios del actual gobierno consultados por la agencia sostienen que es probable que se experimente un aumento en el número de deportaciones en los próximos meses, nivelando los números.
President Donald Trump deported 37,660 people during his first month in office, previously unpublished Department of Homeland Security data show, far less than the monthly average of 57,000 removals and returns in the last year of the Biden administration https://t.co/j8BrV1SGKN
ā Reuters (@Reuters) February 21, 2025
La implementación de nuevas medidas para intensificar los arrestos y expulsiones podrĆa reconfigurar la estrategia migratoria. En ese sentido, la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, seƱaló que las estadĆsticas de la era Biden pueden resultar āartificialmente altasā debido al incremento en la inmigración ilegal.
La campaƱa de Trump se fundamentó en la promesa de deportaciones masivas, planteando la posibilidad de expulsar a millones de inmigrantes indocumentados en lo que se esperaba fuera la operación de deportación mĆ”s ambiciosa en la historia del paĆs.
Sin embargo, las cifras preliminares indican que alcanzar o superar los niveles registrados durante la administración anterior podrĆa ser mĆ”s complejo de lo esperado, especialmente por el elevado nĆŗmero de migrantes detenidos al cruzar la frontera de manera irregular.
En un giro administrativo, Caleb Vitello, quien se desempeñaba como director interino de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), fue relevado el pasado viernes por no cumplir con las expectativas del nuevo esquema migratorio.
AdemĆ”s, se prevĆ© que la polĆtica de expulsiones se refuerce con nuevos acuerdos con Guatemala, El Salvador, PanamĆ” y Costa Rica, paĆses que han aceptado recibir a los migrantes deportados.
El involucramiento del ejército estadounidense también ha sido significativo, participando en mÔs de una docena de vuelos de deportación hacia naciones como Guatemala, Honduras y Ecuador.
Al mismo tiempo, la administración Trump ha trasladado migrantes venezolanos a la base naval de GuantÔnamo, con planes de alojar hasta 30.000 migrantes, a pesar de la firme oposición de organizaciones defensoras de los derechos civiles.
Expertos en seguridad, entre ellos Adam Isacson de la Oficina de Washington para AmƩrica Latina, subrayan el potencial de incremento en las deportaciones con el refuerzo de recursos adicionales.
Por otra parte, la administración se estÔ moviendo para facilitar la detención de migrantes sin antecedentes penales y aquellos que ya cuentan con órdenes finales de expulsión.
Para esto Ćŗltimo, el Departamento de Justicia emitió el mes pasado un memorando que permite a los oficiales de ICE realizar arrestos en los tribunales de inmigración, revocando una polĆtica implementada durante la era Biden.