Cuba enfrenta actualmente una crisis histĂłrica en su producciĂłn de azĂșcar que pone en riesgo la continuidad de su reconocida industria del ron.
SegĂșn un reporte reciente del diario britĂĄnico The Guardian, la caĂda en la producciĂłn azucarera afecta directamente al ron, ya que la ley cubana obliga a que toda la materia prima utilizada en su elaboraciĂłn provenga exclusivamente de la Mayor de las Antillas, dejando fuera la posibilidad de importar lo que haga falta.
El profesor Michael Bustamante, experto en estudios cubanos de la Universidad de Miami, asegurĂł que la estatal Azcuba podrĂa producir apenas 165.000 toneladas mĂ©tricas de azĂșcar este año, un volumen no visto desde el siglo XIX. Esta cifra contrasta radicalmente con las cerca de 8 millones de toneladas producidas durante la dĂ©cada de 1980.
Impacto en la industria y las marcas internacionales
La crisis prolongada en la producciĂłn de azĂșcar repercute en empresas internacionales que operan en Cuba, como Diageo, LVMH y Pernod Ricard.
Estas firmas, dueñas de marcas icĂłnicas como Havana Club, Ron Santiago y Eminente, han invertido millones en el paĂs y colaboran con el gobierno mediante complejas estructuras legales para sortear el embargo estadounidense. Sin embargo, la escasez de materia prima amenaza la continuidad de estas alianzas.
El ron cubano, sĂmbolo nacional en peligro
Inventado en 1862 por Facundo BacardĂ en Santiago de Cuba, el ron cubano ha sido uno de los pocos sectores prĂłsperos en medio del deterioro econĂłmico nacional. La falta de azĂșcar afecta la producciĂłn y la competitividad de estas marcas en el mercado internacional, poniendo en riesgo su prestigio mundial.
En su apogeo, Cuba contaba con 133 centrales azucareros; hoy apenas quedan 14, y solo seis operan activamente. Este declive refleja la crisis estructural que enfrenta la economĂa cubana en las Ășltimas dos dĂ©cadas. En la planta Enrique Varona, en Falla (Ciego de Ăvila), los trabajadores luchan por mantener la producciĂłn, mientras que las destilerĂas de firmas extranjeras, como Pernod Ricard en Mayabeque, siguen operando gracias a millonarias inversiones.
Alianzas internacionales y crecimiento previo
En los años 90, Pernod Ricard firmĂł un acuerdo con la CorporaciĂłn Cuba Ron para gestionar Havana Club, aumentando la producciĂłn de 300.000 a mĂĄs de 4 millones de cajas anuales. Posteriormente, Diageo y otras compañĂas aprovecharon destilerĂas estatales y expertos cubanos para elaborar ron, integrando al paĂs en la industria global.
La escasez de melaza, subproducto esencial del azĂșcar para la destilaciĂłn, complicarĂĄ la producciĂłn del ron durante el Ășltimo trimestre del año. Sin una soluciĂłn inmediata al dĂ©ficit de azĂșcar, la industria podrĂa perder competitividad y su lugar en el mercado global, afectando ademĂĄs una fuente considerable de ingresos para el rĂ©gimen cubano.