El cubanoamericano Daniel García Carrera, también identificado como Daniel Sikkema, fue declarado culpable por un jurado federal en Manhattan por organizar el asesinato de su esposo, el galerista neoyorquino Brent Sikkema, ocurrido en enero de 2024 durante una estancia en Río de Janeiro, Brasil.
El veredicto llegó tras un juicio en el que la Fiscalía sostuvo que el crimen estuvo vinculado a un divorcio conflictivo, disputas económicas y tensiones por la custodia del hijo de la pareja.
El jurado deliberó durante unas dos horas antes de comunicar al juez su decisión. García Carrera, de 55 años, fue hallado culpable de conspiración para cometer asesinato por encargo con resultado de muerte, asesinato por encargo con resultado de muerte y conspiración para matar a una persona en el extranjero.
Según reportó The Wall Street Journal, el acusado podría recibir cadena perpetua obligatoria. La fecha para conocer la sentencia no fue fijada de inmediato.
Fiscalía apunta a un crimen planificado durante el divorcio
Durante el cierre del juicio, la fiscal asistente Meredith Foster aseguró que García Carrera contrató el asesinato en medio de un proceso de separación largo y marcado por fuertes disputas. “Él compró y pagó el asesinato de su esposo, y manipuló a amigos para hacerlo”, dijo ante el jurado.
De acuerdo con la acusación, García Carrera recurrió a Alejandro Triana Prevez, un exoficial de seguridad cubano que trabajaba como repartidor en Brasil. La Fiscalía sostiene que Triana ejecutó el ataque en la madrugada del 14 de enero de 2024.
El crimen ocurrió en una vivienda del barrio Jardim Botânico, en Río de Janeiro. Según documentos judiciales, Triana ingresó al inmueble, tomó un cuchillo de la cocina y atacó a Brent Sikkema mientras dormía. El galerista recibió 18 puñaladas.
En el juicio no se discutió que Triana fuera el autor material del asesinato. Tampoco se negó que García Carrera le entregó alrededor de 9.000 dólares antes y después del crimen. La disputa central fue el motivo de esos pagos.
Transferencias, mensajes y audios marcaron el juicio
Los fiscales presentaron 11 transferencias bancarias, además de llamadas y mensajes entre García Carrera y Triana. Esas comunicaciones, según la acusación, se realizaron mediante empleadas domésticas y otros intermediarios antes y después del homicidio.
La defensa, dirigida por el abogado Richard Levitt, afirmó que el dinero correspondía a deudas pendientes por trabajos que Triana habría hecho para la pareja en Cuba. También alegó que García Carrera ocultó su relación con Triana porque entró “en pánico” tras conocer la muerte de Brent.
La Fiscalía, sin embargo, mostró grabaciones de voz enviadas por García Carrera a personas cercanas durante el proceso de divorcio. Según The New York Post, en esos mensajes el acusado habría dicho: “Esto no terminará hasta que este hombre muera” y “sigo peleando con este viejo bastardo que no se muere”.
Angela Liriano, amiga de la familia, declaró que García Carrera le manifestó su deseo de que Brent muriera cuando ella le mencionó que el galerista viajaría a Brasil.
Una disputa por patrimonio, custodia y herencia
Daniel García Carrera fue acusado formalmente en febrero de 2025 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Antes, en febrero de 2024, autoridades brasileñas habían ordenado su arresto.
La pareja se conoció en 2007 y se casó en 2013. En 2022 comenzó el divorcio, atravesado por desacuerdos sobre la custodia de Lucas, el hijo de ambos, de 15 años, y por la distribución del patrimonio familiar.
Brent Sikkema había excluido a García Carrera de su testamento. En documentos judiciales consta que el cubanoamericano pidió un acuerdo de 6 millones de dólares, cifra que Brent consideró excesiva.
El albacea del patrimonio de Brent, James Deaver, expresó que espera que el fallo ayude a cerrar esta “trágica historia” y permita concentrar la atención en el menor, quien está bajo tutela legal y recibirá la mayor parte de la herencia al cumplir la mayoría de edad.
Brent Sikkema era una figura conocida del arte contemporáneo en Nueva York. Fundó su galería en los años 90 junto a Michael Jenkins y representó a artistas como Kara Walker y Vik Muniz. Tras su muerte, el espacio adoptó el nombre Sikkema Malloy Jenkins.
Triana sigue preso en Brasil mientras espera juicio. Su abogado sostiene que García Carrera fue “el cerebro del crimen” y que lo presionó para ejecutar el asesinato. García Carrera nació en Camagüey en 1970, emigró a España en 1998 y luego se estableció en Estados Unidos.