La Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó este martes, por seis votos contra tres, la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que pretendía restringir la ciudadanía por nacimiento. El fallo, emitido en Washington, mantiene ese derecho para los hijos de inmigrantes indocumentados y extranjeros con estatus temporal, al considerar que la medida vulneraba la Enmienda 14 y la legislación federal.
Cinco magistrados concluyeron que la disposición presidencial era contraria a la Constitución. El juez conservador Brett Kavanaugh coincidió en invalidarla, aunque sostuvo que violaba la ley federal y no necesariamente el texto constitucional. Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch votaron a favor de permitir la política impulsada por Trump.
La Enmienda 14 establece que todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción son ciudadanas. La norma, aprobada después de la Guerra Civil, ha garantizado durante más de un siglo la nacionalidad a casi todos los nacidos en el país, salvo excepciones como los hijos de diplomáticos.
Trump firmó la orden el 20 de enero de 2025, durante el primer día de su segundo mandato. Su propuesta limitaba la ciudadanía automática a los menores con al menos un progenitor estadounidense o residente permanente. Los hijos de indocumentados, solicitantes de asilo, turistas, estudiantes y otros visitantes temporales quedaban excluidos.
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, afirmó que existían pocas pruebas históricas y jurídicas para respaldar la interpretación de la Casa Blanca. La mayoría rechazó el argumento de que los inmigrantes indocumentados no están sujetos a la jurisdicción estadounidense por mantener vínculos con otros países.
El tribunal también citó el caso United States v. Wong Kim Ark, resuelto en 1898. Aquella sentencia reconoció la ciudadanía de un hombre nacido en San Francisco cuyos padres eran inmigrantes chinos. Roberts sostuvo que los argumentos de Trump repetían los de la parte derrotada en ese proceso y no justificaban cambiar el precedente.
Los magistrados disidentes defendieron otra interpretación. Thomas afirmó que la Enmienda 14 buscaba proteger principalmente a las personas negras liberadas de la esclavitud. Alito alegó que el fallo mantiene un incentivo para ingresar o permanecer ilegalmente en el país y cuestionó la ciudadanía basada en el lugar de nacimiento.
La orden nunca entró en vigor. Tribunales federales la suspendieron tras demandas presentadas por estados demócratas, organizaciones civiles y familias afectadas. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, ACLU, celebró que la Corte reafirmara que un presidente no puede cambiar la Constitución mediante una orden ejecutiva.
La decisión tiene consecuencias directas para millones de familias, en especial en Florida y Miami-Dade, donde reside una amplia comunidad inmigrante, incluida la diáspora cubana. Los niños nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados o con visas temporales continuarán recibiendo la ciudadanía desde su nacimiento.
El fallo representa otra derrota para la agenda de Trump ante una Corte de mayoría conservadora, integrada por tres magistrados nombrados por él. Para eliminar este derecho, el Gobierno tendría que impulsar una reforma constitucional con apoyo del Congreso y de tres cuartas partes de los estados, un proceso que solo ha prosperado 27 veces.